sábado, 23 de octubre de 2010

Señora, sálvame del amargado sol


A Alba y a Myriam

... el alma, prisión del cuerpo.
Michel Foucault

La imagen de esta magnífica cabalgadura, al galope, està en el blog de CLST, donde también muestra su versión personal de Los versos escritos en el abatimiento de William Butler Yeats. Hoy he hablado con ella, y al recordarle que deseaba escribir una nota sobre el poema de Yeats, con un comentario sobre su versión, me ofreció un regalo imprevisto: "... llévese también las patas del caballo negro que está en mi blog, se las regalo para ilustrar los sacros centauros. (...) Es perfecta..." Y efectivamente es perfecta, impresionante. Quedé hipnotizado mirándola, sintiendo que ese galope y esos versos no eran para el abatimiento sino para la nostalgia del destierro.

Sin embargo, la versión de CLST es felina, trasmite la belleza de la madre oscura que puede ser también perra, yegua, serpiente, pero aquí ama a un leopardo, expresando la libertad primordial. No sólo las libertades que reconoce la normativa vigente -entre autos de defunción, leyes orgánicas y sentencias del Tribunal Supremo- sinó la libertad de indagar en todos los deseos que anidan en el cuerpo, hasta en el misterio de las moléculas donde se ocultan los deseos prohibidos: conocerlos es conocerse. Desde que nos expulsaron del paraiso ya nada justifica la ignorancia; las iniciadas en los misterios lunares conocen para cumplir la ley, pero también para infringirla, buscan para encontrar el esplendor de la materia oscura... mater oscura. Esta es su versión del poema:

Butler Yeats en luna nueva
Versión de CLST
Porque mis ojos seguirán siendo verdes,
y seguiré amando los sinuosos cuerpos
de los leopardos negros de la luna.
Seguiré siendo una bruja huraña.
con mi escoba y mis lágrimas coléricas.

Por ti Señora Nobilísima, heróica Madre Oscura,
no dejaré que se pierdan los sacros centauros de los montes,
ni aun si lo ordenase el amargado Sol.

En estas palabras no sólo se expresa un compromiso de lealtad ("seguiré siendo, seguiré amando") sinó también un desafio a una normalidad que empobrece, que aprisiona, que niega las fuerza elementales del cuerpo, que son también las del alma: "...no dejaré que se pierdan los sacros centauros de los montes...". Son palabras para la acción, ni rastro de abatimiento, ni rastro de melancolía. Uno siente el calor de una compañera de armas, pero a mi, que ya tengo sesenta años, me resulta imposible ignorar que los versos originales fueron escritos por un hombre mayor que ya dudaba de las fuerzas de la voluntad y de las promesas del tiempo. Veamos el texto original:

When have I last looked on
The round green eyes and the long wavering bodies
Of the dark leopards of the moon?
All the wild witches, those most noble ladies,
For all their broom-sticks and their tears,
Their angry tears, are gone.
The holy centaurs of the hills are vanished;
I have nothing but the embittered sun;
Banished heroic mother moon and vanished,
And now that I have come to fifty years
I must endure the timid sun.

Y esta una de las traducción disponible en Internet:

Versos escritos en el abatimiento
Versión de Hernando Valencia Goelkel en Amediavoz
Cuando vi por última vez
los redondos ojos verdes y los largos cuerpos sinuosos
de los negros leopardos de la luna?
Las brujas hurañas, señoras nobilísimas,
con todo y sus escobas y sus lágrimas,
sus coléricas lágrimas, se fueron.

Se perdieron los sacros centauros de los montes;
sólo me queda el amargado sol.
La heroica madre luna se perdió en el destierro;
tengo cincuenta años, y ahora
he de sufrir la timidez del sol.

No puedo saber cuántos hemos sentido el sabor del destierro en estos versos de Yeats, el sabor de la nostalgia, el cansancio y la lucidez de un hombre que ya no confunde su alma y su patria, o descubre que esas confusiones están en el origen de todas las tiranías [1].

En todo caso, en estos versos he sentido la melancolía de la pérdida. No sólo la pérdida de aquello que tal vez tuvimos (el útero, la infancia, la inocencia, una bandera...) sino el sacrificio implacable de lo que debe enterrarse para conseguir un lugar al sol. Ideales carniceros que enseñan a las niñas a cortarse el pie para que entre en un zapato de cristal. Para ser lo que somos, hemos dejado de ser mineral, musgo, pez, gnomo, lobo... Cenicienta. Hemos dejado de asaltar la ley de la gravedad; algunos incluso han abandonado a su esposa a la puerta del Hades, incapaces de entrar y ver su propio rostro en el infierno. Nadie debe ir tan lejos sin alguna guía, sin algún anclaje de seguridad pero, sobre todo, nadie debe entrar en la sombra sin la bendición de la madre lunar. No sé como se logra esa bendición, pero conozco a una mujer que reza con los versos de Yeats, y sé que será escuchada...

Se perdieron los sacros centauros de los montes;
sólo me queda el amargado sol.
Sálvame Señora.

La heroica madre luna se perdió en el destierro.
Déjame seguirla, Señora.

Tengo sesenta años, y ahora
he de sufrir la timidez del sol;
Sálvame Señora.

P.D.
Un tiempo después de escribir esta nota, leí a Marion Woodman y Elinor Dickson en Bailando entre llamas. La Diosa negra en la transformación de la conciencia (Barcelona, 1999, pág. 247): "Las imágenes de animales en proceso de transformarse en seres humanos parecen sugerir que la materia instintiva impregnada de luz se transforma en materia más sutil. Dicho con otras palabras, la Diosa en la materia quiere hacerse consciente." Creo que estas palabras resumen una opinión extendida entre los estudiosos del inconsciente. En todo caso, reflejan lo que yo sentía al leer el poema de Yeats.
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[1] Los intentos de interpretar estos poemas a partir del compromiso de Yeats con el nacionalismo irlandés siempre me han parecido inverosímiles o forzados, incluso disparatados. Encontré una de esas interpretaciones casualment en Internet, y no me entretuve en averiguar de quién era: "The poem actually deceives expectancy as it denies the reader the Irish Themes and mythological references he would automatically be looking for in a poem by Yeats. (...) One could also go so far as to interpret the swans as a tribute to the irish who strugled for the independence of their country, all the more so as the poem was published only two years after the Easter Rising. Going on with the Irish theme, and knowing that swans are migrants birds, it coluld easily be inferred that the poem is a tribute to all the Irish emigrants who left their land during the Potato Famine... "Stéphanie Noirard (2009) "The Wild Swans at Coole. Poem analysis" Université Juan Moulin, Lyon, Occasional Papers Series.

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