Eduardo Chillida (1924 - 2002), Sin título
A Itxaso
Reparé en el soneto LVII de Shakespeare hace pocas semanas, mientras charlaba con una amiga sobre las sorpresas que aun nos depara la lectura. Ella mencionó pasajes de la Biblia y citó Seda de Alessandro Baricco, incluso algunos versos de Zorrilla donde percibía un aliento trágico entre las mascaradas del pobre Tenorio. Finalmente citó el soneto LVII de Wilhelm Shakespeare, "being your slave what should I do...", intercalando en la conversación fragmentos del poema en catalán.
Decía los versos con una fluidez sosegada que desactivó mi rechazo contra la ortopedia métrica. Y ya no importaba si Shakespeare dedicó un montón de poemas de amor a un hombre, y los restantes a una Dark Lady señalando rivalidades o insinuando juegos triangulares. La revelación se centraba en el vértigo de la entrega que puede llevar al éxtasis o a la destrucción: entrega a un hombre, entrega a una mujer, entrega a cualquier pasión...
Me conmovió, pero luego advertí que, en rigor, no había escuchado el soneto LVII de Wilhelm Shakespeare, sino una interpretación libre basada en la traducción de Salvador Oliva, con otros ritmos, otros tonos y con algunos cambios léxicos que ajustaban el poema al ánimo del momento. Quién decía el poema hablaba con voz propia, no reproducía a Shakespeare, lo recreaba. Primero pensé en conservar aquella versión espontánea, como un comercial codicioso intentaría conservar una improvisación de Charlie Parker. Pero finalmente acepté que la magia de esos momentos no es reproducible y que, al decir de Heráclito, no podemos entrar dos veces en el mismo rio, ni podemos sentir el mismo textos dos veces, puesto que hasta el aire es distinto y nosotros ya no somos los mismos.
Les dejo con Shakespeare, palabras canónicas hacia el centro de nuestra propia lectura.
Soneto LVII de Wilhelm Shakespeare
Versión al catalán de Salvador Oliva
Essent el teu esclau, ¿què més podría fer,
tret d'esperar les hores que marqui el teu desig?
Cap temps és més preciós, tret del que et donaré;
ni cap servei, tret del dictat pel teu capritx.
No gosaré renyar les hores d'impaciència
que passo comtemplant el rellotge; ni greu
he de jutjar la pena causada por l'absència
després d'haver-li dit, al seu servent, adéu.
Ni amb pensament gelós no gosaré esbrinar
on ets, ni suposar quins afers tens, a fora;
cim un esclau m'estic aquí sols per pensar
en la felicitat del qui estè al teu devora.
L'amor és ben beneit; tu ja pots anar fent:
ell dels teus actes mai no pensa malament.
Sonet LVII, Wilhelm Shakespeare
Versión original en inglés moderno
Being your slave what should I do but tend
I have no precious time at all to spend,
Nor services to do, till you require.
Nor dare I chide the world without end hour,
Whilst I, my sovereign, watch the clock for you,
Nor think the bitterness of absence sour,
When you have bid your servant once adieu.
Nor dare I question with my jealous thought
Where you may be, or your affairs suppose,
But, like a sad slave, stay and think of nought
Save, where you are, how happy you make those.
So true a fool is love, that in your will,
Though you do anything, he thinks no ill.
Soneto LVII, Willhelm Shakespeare
Versión castellana de Agustín García Calvo
Esclavo soy, y esclavas son mis horas,
Del arbitrio y afán de tu deseo,
Pues vanas son las horas de mi vida
En que tú no requieres mis servicios.
No me atrevo a llamar lenta la espera
Cuando miro el reloj mientras te aguardo,
Ni a juzgar amargas tus ausencias
Cada vez que despides a tu siervo,
Ni inquiero con preguntas recelosas
Dónde estás, qué haces o discurres.
Melancólico esclavo, en nada pienso
Salvo en ti, y en la ventura de otros.
Tan necio es el amor, que tus caprichos
Acepta dócilmente aunque lo hieras.
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(1) Se habla del soneto inglés o isabelino para referirse a la métrica cuyo ejemplo canónico se encuentra precisamente en los sonetos de Shakespeare: ABAB, CDCD, EFEF, GG, tres serventesios y un pareado. Soy incapaz de valorar la eficacia de esa camisa de fuerza respecto a las otras aunque constato perplejo que los entendidos sí dan importancia a esas cosas. Así Didac Pujol ("Els sonets de Shakespeare traduïts per salvador Oliva"), nos advierte severamente contra la "laxitud y la cacofonía" que a su entender puede deslizarse en la traducción de Salvador Oliva, y lo ejemplifica en los dos primeros cuartetos del soneto 35:
"Pel que has comès no sentis més el desconsol;
espines té la rosa, la font de plata fang,
núvuls i eclipsis enfosqueixen lluna i sol,
i hi ha cucs odiosos dintre el capoll més blanc.
"Tothom comet errors i, en això, jo també
que justifico amb símils la teva transgressió,
em degrado llimant la teva culpa, i sé
que t'exculpo un pecat que no té absolució.
"En el primer quartet no hi ha cap mena de regularitat: tenim un alexandrí trimembre (4+4+4), un alexandrí bimembre (6+6), un dodecasil·lab i un últim vers amb diverses lectures (dodecasíl·lab, alexandrí bimembre 6+6, o fins i tot [i a causa de la manca de regularitat en els versos precedents] alexandrí coix 5+6). Una lectura en veu alta evidencia que el primer quartet grinyola, i molt: fins que no arriba al segon quartet, on els patrons accentuals són clarament regulars (alexandrins bimembres 6+6, tots amb cesura masculina menys el segon), el lector se sent desorientat."
En fin, hay lectores perezosos, como yo, a los que más bien desconcierta esa crítica.

Baciar, Lips

1 comentario:
La traducción al castellano no es de García Calvo sino de Luis Rutiaga.
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